diciembre 14, 2010

INGRID BERGMAN

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Sé tú mismo. El mundo rinde culto a la originalidad.

Puedo hacer todo con facilidad en el escenario, mientras que en la vida real me siento muy grande y torpe. Así que no he elegido actuar. Ella me eligió.

¡Nunca más! No veo ninguna razón para el matrimonio, una vez más. Tres veces es suficiente.

Para ser dichosa basta con tener buena salud y mala memoria.

El éxito es conseguir lo que quieres, la felicidad es querer lo que obtienes.

Escribo guiones para servir como esqueleto a la espera de la carne y los tendones de las imágenes.

No hay forma de arte vaya más allá de la conciencia ordinaria como el cine lo hace, directamente a nuestras emociones, en el fondo en el crepúsculo del alma.



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