abril 13, 2011

CHARLES CHAPLIN

0 comentarios
Todos somos aficionados. La vida es tan corta que no da para más.

Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.

Aprende como si fueras a vivir toda la vida y vive como si fueras a morir mañana.

Sé tú, e intenta ser feliz, pero sobre todo, sé tú.

Hay que tener fe en uno mismo. Ahí reside el secreto. Aun cuando estaba en el orfanato y recorría las calles buscando qué comer para vivir, incluso entonces, me consideraba el actor más grande del mundo. Sin la absoluta confianza en sí mismo, uno está destinado al fracaso.

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos...Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.

Sin haber conocido la miseria es imposible valorar el lujo.

No esperes a que te toque el turno de hablar: escucha de veras y serás diferente.

El día en el que el hombre se dé cuenta de sus profundas equivocaciones, se habrá acabado el progreso de la ciencia.

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto.

Hay una cosa tan inevitable como la muerte: la vida.

El auténtico creador desdeña la técnica entendida como un fin, y no como un medio.

Nunca te olvides de sonreír, porque el día que no sonrías, será un día perdido.

Por simple sentido común no creo en Dios, en ninguno.

Pensamos demasiado, sentimos muy poco.

Si tienes algo que decir, dilo.

Se aceptan quejas, reclamaciones y críticas constructivas. Tarjetas, no.