noviembre 05, 2013

PORQUE A VECES NACEN ALAS DE REPENTE

0 comentarios
Ha empezado ya la cuenta atrás. Dentro de tres cambios de dígito los perros ladrarán sobre el sonido de la puerta abriéndose, el ruido del motor irá bajando por el cambio de rasante y entrará en el garaje, apagándose como una luciérnaga al amanecer. Después el eco de sus botas se vestirá de muelle para rebotar hacia arriba contra las paredes hasta doblar la esquina de una canción tras otra, poder pasar por la doblez y que lo escuche alguien presente. La música cesará en el mismo instante, un cuerpo se erguirá, sonarán vértebras y tal vez un te he echado de menos. Y el silencio se llenará de anécdotas propensas a derramarse en una boca. La tuya. La de nadie.


Nuria Barea
Rescatado de La Libreta Azul

Si tienes algo que decir, dilo.

Se aceptan quejas, reclamaciones y críticas constructivas. Tarjetas, no.