junio 09, 2014

INVICTUS

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Aquí en la noche que me cubre,
oscura como abismo de polo a polo,
les agradezco a los dioses que pueda haber
por mi alma inconquistable.

Al caer en la trampa de las circunstancias
no he sollozado ni he gritado.
Bajo los golpes del azar
mi cabeza sangra pero está erguida.

Más allá de este lugar de furia y llanto
aguardan los horrores en la sombra,
y aun así la amenaza de los años
me encuentra y va a encontrarme, sin temor.

No importa que tan fuerte sea la reja,
cuán cargado de castigo sea el decreto.
Soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.


William Ernest Henley
Libro de poemas

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