julio 12, 2014

A UNA LOBA QUE RUGE COMO EL VIENTO

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acabo de comprar un trozo de libertad con billetes prestados
a pesar de lo mucho

                                   que me repele el dinero
                                   que me escuecen las garras del afán consumista
                                   que me jode deber lo que no tengo

puedo escuchar el motor bombeando litros de sangre
el tubo de escape dándome de respirar mientras ensucia el oxígeno
el acelerador acelerándome

noto la vibración del movimiento constante en el trasero
el paisaje cerrándose y abriéndose de piernas
con los brazos en cruz a lomos de las horas

bajo la ventanilla y digo ahora
decido yo
hacia dónde me llevo


Nuria Barea
la [nueva] libreta azul

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