diciembre 26, 2014

POLARIDADES

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Aunque cambien los años sigo huyendo a la terraza, a falta de tejados. Me quedo ahí para simplemente no hacer nada, para guardar mi espacio y observar con humo entre los dedos. A veces escribo.

Otras sólo exprimo mi cabeza por si, entre lagunas, encuentro un islote donde pararme un rato a recordar. Donde doblar el tiempo para redibujar las líneas que siguen componiéndome. Donde desatascar los impulsos que me instan a actuar de una manera y no de otra. Donde encontrarme conmigo sin reproches ni halagos que me nublen. Donde saltarme las horas.

No se ve a simple vista la espiral, pero se intuye. Y yo quiero invertir mis polaridades, girar hacia el opuesto; y, una vez lejos del vórtice, escapar. Ir hacia donde merezco. Reconstruirme.


Nuria Barea
la [nueva] libreta azul

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