marzo 23, 2015

CALLEJEANDO

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A Alba Navarro y Marta González



Cualquier excusa es buena para volver
a Granada una tarde sin tiempo en los bolsillos.

Por sus calles los pies se niegan a ir deprisa,
no son sólo los parques de esa Alhambra desnuda
ni su Acera del Darro o sus mil teterías.

Es también los locales donde la multitud me desencaja
y encontrar el oxígeno en las nubes,
compartiendo unas pipas con tinto de verano
o al bajar una planta en Pedro Antonio.

Encontrarme con ganas de seguir descubriéndola
por aprender sus idas y avenidas de memoria;
para observar sus mañanas con los ojos despiertos,
sus tardes con la sed abriendo el apetito
y sus noches bailando con la música viva.

A la vuelta de cualquier calle en Granada
hay un poema que quiere ser compartido.


Nuria Barea
la [nueva] libreta azul

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